En stand by
Ya pasó la semana laboral. Hoy es viernes en todo sentido. Ahora resta un fin de semana sin trabajar pero cargado de actividad social lo que te suele dejar algo mas cansado para el comienzo de la próxima semana.
Esperamos toda la semana para esto. Así como esperamos el mes para cobrar, el semestre para el aguinaldo, el año para las vacaciones. Esperamos más de lo que vivimos.
Toda espera se transforma según pasan las emociones y hay esperas que que dicen nada hasta que está hecho. Año 2009, un Gabo treintañero recorre los pasillos de Alto Palermo Shopping con su flamante hija en el carrito. Ese día adquirí un pantalon de jean claro en la tienda Bensimon. Recto, ancho, con mucho estilo de tío casado pero acompañado de forma optima es un pantalón que la mismísima Miranda Presley miraría con ganas.
Ese pantalón terminó siendo usado una vez y luego fue archivado en una caja por quien tapó todas las tensiones que producía un nuevo presente con una nueva familia, con los mas variados y deliciosos procesados que la industria del fast food.
Al año, el crimen fue el mismo pero la victima fue una camisa a cuadros mangas cortas, con pinzas en el abdomen O_o me compré esa camisa sabiendo que tenia los días contados y así fue.
Ambas prendas esperaron una década hasta que después de una serie de buenas decisiones el pantalón volvió a entrar, y mejor que antes porque las sentadillas libres hicieron lo suyo. La camisa es un caso aparte.
La camisa aun está en espera y si bien parece por momentos que el caso va a terminar cajoneado y dado por perdido, siento que sigue habiendo chances de volver a usarla. No hay un no ni un si.
Solo hay que esperar. Esperen al nuevo post en caso que me quepa la camisa. Espero que les guste. Espero.