Tengo en la cabeza ideas sobre cosas para escribir y presiones del día a día que no dejan que esto se desarrolle. Ahora, sin ir más lejos, mientras escribo esto aparecen en mi estómago algunas tensiones de siempre, que me llevan a donde no quiero y desaparecen cuando les quito el foco. Quitarle atención es una tarea ardua. Es como un monitoreo permanente de estados emocionales y tensiones que se disparan con pequeños shocks neuronales procedentes de incomodidades y futuros inciertos.

*De qué forma o cómo hacemos para que la rutina no influya en nuestra fluidez artística, creativa o introspectiva? *

Vaya pregunta. No se puede pero, esa energía que canalizamos en los malos pensamientos es energía con fuerza, es energía limpia y es energía utilizable para otras cuestiones. También con otros pensamientos. Ese envión me sirve para darle fuerza a mis deseos y pensamientos sobre un futuro mejor y despreocupaciones.

Necesito abundancia para despreocuparme por todo y poder vivir plenamente el arte y la naturaleza.