About Money
SI. Hace un momento acabo de decidir que voy a comenzar este post de forma positiva. Ya cumplí con otro objetivo del día. Es como ir jugando un jueguito en donde debes ir recolectando monedas. Quizás las monedas por si solas no valgan mucho pero en conjunto con otros elementos del juego pueden comprar tiempo. Así como los pequeños buenos hábitos. Decidir algo conscientemente por ejemplo, y lo mejor de todo, poder contarlo para terminar de afianzar la acción.
Pasó mi primer semana trabajo luego del cambio de puesto en la misma empresa. Antes atendía gente de forma personal, igual que ahora pero detrás de una pc. Con la diferencia que antes atendía una estación y ahora atiendo siete. Una de las contras, y muy contras, que tiene esta nueva actividad es que estoy tan pendiente todo el tiempo que cuando quiero escuchar un disco, un audiolibro, un podcast, leer un libro o lo que sea, es imposible hacerlo de forma consciente. No puedo prestarle atención a cosas interesantes si no estoy enfocado en lo que estoy haciendo, y como el trabajo es importante, debo enfocarme.
No solo presto tiempo, sino que también la atención o la posibilidad de aprender/disfrutar de una obra mientras hago algo. No la voy de vago ni nada de eso, pero necesito un pequeño estimulo que haga que el tiempo prestado haya valido la pena por algo. Por comprender el hilo conceptual de un disco, por seguir la historia sin perder tanto detalle, para darle a la mente un poco de aire en el trajín diario y no perder sensibilidad artística en el intento. Ni siquiera te pido algo físico. Ni eso.
Cuesta no poder decidir sobre eso. No es una etapa de perdida, es un bajón de intensidad del proceso que por ahí sirve mas para comenzar a conectar mejor con otras personas y reparar funciones rotas con la anterior actividad. Todo es parte del mismo proceso inefable e interminable.