Rutini
No es que viva a contramano del mundo pero hoy es miércoles y estoy terminando mi semana laboral a las 7 a.m. Esto de ser el de rutina “distinta” no es tan malo como puede llegar a parecer. Es entretenido, mientras todos duermen yo trabajo, mientras trabajan yo duermo y mientras almuerzan en el trabajo yo estoy yendo al gym o haciendo cosas divertidas o de carácter obligatorias. Todo eso mientras el resto ya esta cansado del día y están volviendo a casa. Eso es lo malo, nadie tiene ganas de juntarse un miércoles o un martes, o un jueves cuando está casi terminando su semana. Pero yo me la paso bastante bien y en definitiva no me aburro.
Tengo 87 horas para descansar, disfrutar y compartir. También debería hacer algo en casa. La lista se hace cada vez mas larga. Debería dormir algo mas, al menos una siesta. Debo ir a visitar a un amigo y regalarle 3 o 4 horas de mi vida y algún que otro momento agradable. Hablar con mi madre. Hacer un sitio web. Llevar a lavar el auto. Entrenar, caminar, cocinarle algo a las chicas. Meditar. Elongar. Ir a comprar el kit de distribución para el auto y ver si lo llevo para que se lo cambien.
No se que tan interesante termine siendo este post pero me ayudó bastante a hacer un panorama de las cosas que debo hacer. Incluso hasta me parece un gran ejercicio para aquellos que se levantan y organizan su agenda del día. Escribir el día de forma narrativa tiene su encanto y a la vez hay lugar para agregarle algún sentimiento o buen deseo. Me gusta la idea de que toda esa maraña de quehaceres se desenreda de a una, y en algunos casos, con sociedades.