Hoy vi un vídeo en donde se tocó un tema que pensé algunas veces en los últimos días. Trata sobre el idioma castellano. El rico y nutritivo castellano que usamos a diario en cualquiera de sus variantes. Reconozco como castellano-parlante que, obviamente, es uno de los idiomas mas hermosos en su escucha. No soy un experto ni he leído lo suficiente pero lo que me hace pensar de ese modo es mi forma de percibirlo, y eso amigo mio, es lo único que tenemos todos pero configurados de formas distintas.

El vídeo es de Jordi Maquiavelo y trata sobre los primeros 4 episodios de la serie A Knight of the Seven Kingdoms y el capitulo se llama A KNIGHT OF THE SEVEN KINGDOMS: El QUIJOTE de PONIENTE, en el cual desde el 00:37s hasta el 00:47s ofrece el comentario de un tercero que exclama :

“Nadie tiene un Quijote, no lo podréis tener jamás. No tenéis lengua para escribir un Quijote. Os sabéis español o no podéis catar eso. Eso solo se cata en español. Hay cosas que solo se saben en español.”

Castellano, español, español latino, hispano, latino. Misma forma de llamar a una de las lenguas mas ricas del mundo en cuanto a tiempos verbales, riqueza léxica y musicalidad entre otras cosas, no sé si es la lengua mas rica del mundo. Pero en realidad lo que quiso decir este sujeto es que hay obras que se encuentran tan ligadas a su idioma desde lo mas profundo, que hay mucha perdida en su traducción. Pasa lo mismo con Ulysses en inglés, À la recherche du temps perdu en francés, Divina Commedia en italiano o Faust en alemán.

No es una competencia, es como si cada experiencia se viviera mejor dentro de un idioma. Si pudiera aprendería todos los idiomas del mundo, pero me tocó nacer justo con éste que le queda tan bien a mi blog. Por ende, prediquemos, si os place, el arte del bien hablar, que no es cosa liviana, antes joya preciosa, a fin de que la descendencia venidera se goce y recree en el mundo con su gallardía.